Ajuntament de Barcelona

Porta de Montjuïc

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Características
Duración media: 
25 min
Distancia: 
250 m
Horario: 
Todo el día
Objetivos: 
Descubrir una de las entradas a la montaña de Montjuïc desde el Poble-sec.
Accesos: 
Av. del Paral·lel con plaza de les Drassanes. También puede accederse por la calle Vila i Vilà y hacer el recorrido en sentido inverso.
Destinatarios: 
Todos los públicos
Espacios asociados: 
Av. de les Drassanes con plaza de les Drassanes (o de la Carbonera), jardines de Walter Benjamin

El tramo se inicia en la confluencia entre la avenida del Paral·lel y la plaza de les Drassanes, con las atarazanas (sede del Museo Marítimo) a sus espaldas. A mano izquierda se puede contemplar el acceso a la escollera del puerto, presidida per la escultura Ones (Olas), de Andreu Alfaro, una gigantesca estructura tubular de quince toneladas, formada por siete grandes arcos de acero (el más alto de 42 m) que imitan las formas y los movimientos de las olas. En el centro de la plaza hay la obra escultórica La Carbonera, de Pedro Barragán, que también da nombre a la plaza, formada por un cúmulo de roca basáltica de color negro en recuerdo de los antiguos almacenes de carbón que había en el lugar, para abastecer principalmente al puerto.

La explanada de césped que abre el recorrido acoge varios árboles foráneos de interés, entre los que destacan dos especies del género Ceiba, el árbol de la lana (Ceiba speciosa) y el palo borracho blanco (Ceiba insignis), ambas procedentes de América del Sur y con el tronco en forma de botella. Aunque su hábitat natural son los bosques húmedos en zonas tropicales y subtropicales, son resistentes a la sequía y al frío moderado, lo que permite que vivan en Barcelona.

La montaña de Montjuïc es especialmente rica en especies vegetales, tanto autóctonas (pino piñonero, algarrobo, encina, fresno, roble...) como exóticas (jacaranda, cactus, palmera, chumbera, pita...) introducidas en diversos momentos de su historia. Una especie exótica es aquella que no es nativa de la zona (especialmente las que provienen de otros continentes) y que ha sido introducida por el hombre. Avanzando un poco llegamos a los jardines de Walter Benjamin, dedicados a este ensayista, crítico literario y filósofo alemán (Berlín, 1892 – Portbou, 1940), también conocidos con el nombre de Porta de Montjuïc (Puerta de Montjuïc), como aún actualmente refleja la placa de piedra que hay en la entrada del parque.

El jardín de Walter Benjamin es un pequeño espacio verde urbano sombrío configurado en tres plazoletas arboladas; en el espacio central hay una fuente ornamental con una taza de piedra que formaba parte de la avenida de María Cristina proyectada por el paisajista J.C.N. Forestier, desde donde se trasladó al punto actual en 1980 con motivo de la última remodelación. La distribución de vegetación y bancos a su alrededor invitan a pasear y a reposar en él.

A lo largo del camino de tierra que atraviesa el jardín se pueden contemplar árboles habituales en los parques, plazas y calles de Barcelona, como el espinillo, el árbol del amor y la acacia. Son árboles caducifolios que hacen que el aspecto y la coloración del parque varíen profundamente a lo largo de todo el año siguiendo el ciclo estacional.

A lo largo del jardín hay distribuidas cuatro pequeñas pirámides de piedra.

El tramo acaba en la calle Vila i Vilà, enfrente de las Huertas de Sant Bertran, punto de inicio del siguiente tramo del recorrido.

Recomendaciones: 

Ropa cómoda y calzado adecuado para andar, binóculos y cámara fotográfica.