Ajuntament de Barcelona

Olea europaea

Jardines de Mossèn Cinto Verdaguer

    Nombre catalán: 
    Olivera
    Nombre castellano: 
    Olivo
    Nombre inglés: 
    Olive tree
    Observaciones: 

    El estado de conservación de esta especie según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) es de preocupación menor.

    Características de la especie
    Familia: 
    Oleáceas
    Origen: 
    Mediterráneo
    Hábitat: 
    Regiones cálidas y secas de clima templado
    Características: 

    Árbol perennifolio de 4 a 8 m de altura, aunque puede llegar hasta los 15 m, con tronco grueso y tortuoso, a menudo muy corto, y copa ancha. La corteza, de color gris o plateado, es rugosa.

    Las hojas, de 2 a 9 cm de largo, son opuestas y coriáceas, enteras y de forma elíptica o lanceolada con el ápice ligeramente puntiagudo. El haz es glauco oscuro y el envés es más pálido y muy escamoso.

    Las flores, blancas y aromáticas, aparecen en panículas axilares formadas por 10 a 40 flores y más cortas que las hojas.

    El fruto es una drupa suculenta y muy aceitosa, ovoide o ligeramente globosa, de 1 a 3,5 cm de largo, de color verde al principio y negro morado al final de la madurez (aproximadamente un año después de aparecer), con una única semilla.

    Época de floración: 
    Abril-junio
    Época de fructificación: 
    Septiembre-diciembre
    Usos y propiedades: 

    El olivo es uno de los puntales de la cultura mediterránea y de él se aprovechan todas las partes, desde la madera del tronco (usada para fabricar muebles y en construcción) y de las raíces (para tallas y herramientas) hasta las hojas, pasando por los frutos.

    Los frutos (las aceitunas) son apreciados para el consumo humano, en adobo, como ingrediente culinario y para obtener aceite comestible mediante el prensado. Tanto la aceituna como, muy especialmente, su aceite son elementos básicos en la dieta mediterránea. El aceite es un producto gastronómico de primera línea usado en todo tipo de preparaciones, desde aperitivos y ensaladas a postres, pasando por la fritura. Su composición lipídica aporta ácidos grasos esenciales para el organismo y que le ayudan a absorber algunas vitaminas, por lo que el consumo de aceite de oliva es muy valorado en la elaboración de dietas sanas y equilibradas.

    Las numerosas propiedades beneficiosas de las hojas y los frutos del olivo tienen muchas aplicaciones farmacológicas.

    Es un árbol muy utilizado en jardinería con finalidades ornamentales por la belleza de su tronco cuando es adulto, por el color de sus hojas y por su gran resistencia a la sequía.

    Historia y curiosidades: 

    El nombre científico, Olea europaea, está formado por el nombre de género Olea, del latín olea, “olivo”, y el término latino europaea, “europea”, en alusión al lugar de origen de la planta.

    El olivo cultivado apareció en el área mediterránea algunos siglos más tarde que se hubiese iniciado el cultivo del acebuche (olivo silvestre) en Oriente Medio hace unos 7.000 años. Ya en el 3000 a. C., en Creta se cultivaban olivos con finalidades comerciales y es posible que este cultivo fuese la fuente de la riqueza de la civilización minoica. Tras extenderse por todo el Mediterráneo y el resto de Europa, el olivo fue llevado por los europeos a América (principalmente a California, Chile, México, Perú y Argentina) en el s. XVI y también se encuentran pequeñas plantaciones de olivos en China, Japón y el Nepal. Se calcula que actualmente hay unos 800 millones de olivos en todo el mundo.

    El olivo ha sido y es una planta de gran importancia en las distintas culturas del área mediterránea. En la antigua Grecia, por ejemplo, el aceite de oliva se consideraba sagrado (según la mitología, el olivo era un regalo de Atenea al pueblo de la Ática) y se usaba para ungir a reyes y atletas y las ramas de olivo, tanto el cultivado como el silvestre (acebuche) eran símbolo de abundancia, de gloria y de paz, por lo que se usaban para coronar a los vencedores de los juegos amistosos o de las guerras. Y en Egipto, las ramas de olivo se consideraban un símbolo de bendición y purificación. Así pues, no es sorprendente la presencia del olivo en la literatura, tanto la griega (en la Odisea, por ejemplo, Ulises se arrastra por debajo de dos brotes de olivo) como la hebrea (en la Biblia aparece citado treinta veces, entre el Viejo y el Nuevo Testamento) o la árabe (aparece citado en el Corán).

    El olivo, árbol de gran longevidad que puede llegar a superar los 1.500 años, también se asocia con la paz (en la bandera de la ONU, la corona de ramas de olivo rodeando la Tierra simboliza la paz universal).

    Más información : 

    LÓPEZ GONZÁLEZ, Ginés A. Los árboles y arbustos de la Península Ibérica e Islas Baleares. (2 vol.) Madrid: Mundi-Prensa, 2001

    THE ROYAL HORTICULTURAL SOCIETY. Enciclopedia de plantas y flores. Barcelona: Grijalbo, 1996

    http://www.asturnatura.com

    http://www.rhs.org.uk