Ajuntament de Barcelona

Phoenix dactylifera

Jardines de Joan Brossa

    Nombre catalán: 
    Palmera datilera
    Nombre castellano: 
    Datilera
    Nombre inglés: 
    Date palm
    Características de la especie
    Familia: 
    Arecáceas
    Origen: 
    Norte de África y Golfo Pérsico
    Hábitat: 
    Suelos arenosos con un subsuelo húmedo
    Características: 

    Palmera de 15 a 20 m de altura con estípito (tronco sin ramas acabado en un ramo de hojas) bastante delgado (de 30 a 50 cm de diámetro) y ocasionalmente curvo, único o ramificado desde la base, cubierto con los restos de las hojas viejas. La copa, no muy frondosa, fa de 6 a 10 m de circunferencia.

    Las hojas son palmas pinnadas, de 3 a 5 m de largo, aunque pueden llegar a los 7 m, con espinas duras de hasta 20 cm de largo en la parte inferior del peciolo. Están formadas por hasta 150 foliolos a la vez, de 30 a 45 cm de largo y 2 cm de ancho, de color glauco.

    Las flores, de color crema las masculinas y amarillas las femeninas, se presentan en inflorescencias muy ramificadas que nacen entre la base de las hojas.

    Los frutos son drupas ovoides, de 2,5 a 9 cm de largo, de color rojizo anaranjado cambiando al castaño rojizo con la madurez y de pulpa carnosa y dulce.

    Época de floración: 
    Abril-junio
    Época de fructificación: 
    Otoño
    Usos y propiedades: 

    De la datilera se aprovechan principalmente los frutos (los dátiles), consumidos frescos, secos, en forma de zumos o en bebidas refrescantes o alcohólicas, y las hojas. Entre los cristianos, las hojas se usan para confeccionar las tradicionales palmas del Domingo de Ramos (de color blanquecino porque al ser cubiertas y guardadas en la oscuridad pierden el color verde original), entre los judíos, para la fiesta de los Tabernáculos y en muchos lugares se aprovechan para fabricar sombreros, persianes, cuerdas, cestos, abanicos, escobas (también elaboradas a partir de racimos de dátiles) o esteras. Estos usos son generales, tanto en el mundo occidental como en los países africanos y asiáticos donde el cultivo de la palmera es tradicional, pero no son los únicos, ya que casi todas las partes de la planta tienen aplicaciones.

    Los huesos de los dátiles tienen distintas aplicaciones según el procedimiento al que se sometan: ablandados y molidos, proporcionan comida para el ganado; prensados, de ellos se extrae aceite para elaborar jabones y cosméticos; procesados químicamente, son una fuente de ácido oxálico; quemados, producen carbón que los orfebres usan como combustible; secos, se usan en la elaboración de bisutería; molidos, se pueden consumir de forma parecida al café o añadirse a él.

    Las flores de la palmera también son comestibles y se consumen en varias preparaciones culinarias.

    Los peciolos de las hojas secos son una fuente muy importante de celulosa y se usan para fabricar escobas, aparejos de pesca, bastones para caminar y fuel.

    Aunque tradicionalmente se haya usado su madera para la construcción, es más ligera de la del cocotero y no muy duradora.

    La palmera tiene una larga tradición en la jardinería mediterránea. En los últimos años se ha incrementado mucho su uso ornamental para ajardinar avenidas, plazas y parques de zonas de nueva urbanización en muchas ciudades de nuestro litoral. Este incremento en el uso ha puesto en peligro la existencia de antiguas plantaciones, lo que ha obligado a tomar medidas de protección.

    Historia y curiosidades: 

    El nombre científico, Phoenix dactylifera, está formado por el nombre de género Phoenix, derivado del griego φοῖνιξ o φοίνικος, palabra usada por Teofrasto para la datilera, y el término latino dactylifera, “dactilífera, que produce dátiles”.

    El cultivo de la datilera se inició en la parte oriental de Arabia hacia el 6000 a.C. y se extendió a África y a la Península Ibérica. Los caldeos y los egipcios consideraban la datilera el árbol de la vida. También los iberos la consideraban un árbol importante y usaban sus hojas para los rituales, como demuestran algunas piezas de cerámica encontradas en distintos yacimientos. En las culturas de Oriente Próximo y del notre de África la datilera es un árbol muy valorado (aparece en el escudo de Arabia Saudí); además de por la producción de dátiles, cultivo importante en muchos de los países de la zona y alimento de suma importancia (por su presencia en la gastronomía tradicional, por las citas que de él se hace en diversos pasajes del Corán y por su uso, junto con la leche, para romper el ayuno del Ramadán a la puesta de sol en muchos sitios), la datilera se valora en el norte de África como elemento de apoyo a la agricultura de regadío por la gran capacidad de retención de la humedad que tienen las hojas.

    El palmeral de Elche (el mayor de Europa, con unos 240.000 ejemplares), de donde se extraen dátiles, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000.

    Más información : 

    LÓPEZ GONZÁLEZ, Ginés A. Los árboles y arbustos de la Península Ibérica e Islas Baleares. (2 vol.) Madrid: Mundi-Prensa, 2001

    CAÑIZO, José Antonio del. Palmeras. Madrid: Mundi-Prensa, 2002

    http://www.palmsociety.org