Ajuntament de Barcelona

Bauhinia forticata

Jardines de Mossèn Costa i Llobera

    Nombre catalán: 
    Pota de vaca
    Nombre castellano: 
    Pata de vaca
    Nombre inglés: 
    Cow's foot
    Sinónimos botánicos: 
    Bauhinia candicans, Bauhinia aculeata, Bauhinia brasiliensis
    Características de la especie
    Familia: 
    Fabáceas
    Origen: 
    Brasil y Perú
    Hábitat: 
    Márgenes de ríos y riachuelos
    Características: 

    Árbol caduco espinoso de 3 a 8 m de altura.

    Las hojas, simples y ovadas, miden de 8 a 12 cm de longitud y tienen el ápice hendido en dos lóbulos agudos o subagudos que le dan una forma muy característica, parecida a las pezuñas de las vacas.

    Las flores, parecidas a una orquídea, aparecen en racimos axilares en grupos de dos o tres. Los cinco pétalos, blancos y de 5 a 10 cm de largo, son de forma variable, variando de lineares a oblongos. Los botones florales están recubiertos por una capa fina de color ocre.

    Los frutos son legumbres coriáceas o leñosas dehiscentes (se abren espontáneamente para soltar las semillas), de hasta 15 cm de longitud y de color castaño claro. Esta legumbre, aplanada y recta, contiene pocas semillas, también aplanadas.

    Época de floración: 
    Verano-principios de otoño
    Época de fructificación: 
    Otoño
    Usos y propiedades: 

    La madera de la pata de vaca, conocida popularmente como falsa caoba, se usa en carpintería. Pero este no es el uso más difundido de la planta, que es muy conocida por sus propiedades medicinales.

    Es muy apreciada como árbol ornamental, tanto por su porte como por su follaje especial y sus flores, muy espectaculares y que recuerdan a las de las orquídeas.

    Vive bien en climas templados y sin restricciones de agua en el suelo.

    Historia y curiosidades: 

    El nombre científico, Bauhinia forticata, está formado por el nombre de género Bauhinia, dedicado als botánicos suizos Jean (1541-1613) y Gaspard Bauhin (1560-1624), y el término latino forticata, “horcada, en forma de tijera”, probablemente en alusión a los pétalos de la flor.

    En Barcelona es poco abundante.