Ajuntament de Barcelona

Jardines de Joan Brossa

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Características
Duración media: 
25 min
Distancia: 
350 m
Horario: 
De las 10 de la mañana al anochecer
Objetivos: 
Descubrir un jardín de vegetación mediterránea en un entorno poético y musical.
Accesos: 
Carretera de Montjuïc cerca de la plaza de la Sardana. También se puede acceder por la calle dels Tarongers y hacer el recorrido en sentido inverso.
Destinatarios: 
Todos los públicos; especialmente recomendado para niños y niñas hasta 8 años.
Espacios asociados: 
Jardines de Joan Brossa

El tramo inicia su recorrido en la puerta de los jardines de Joan Brossa que hay en la carretera de Montjuïc. A mano izquierda puede verse el monumento La sardana (1966), de Josep Cañas, situado en la plaza de la Sardana frente al mirador del Alcalde, que ofrece unas vistas excepcionales de la ciudad y el puerto.

Nada más entrar en el jardín, donde hay una pequeña explanada con bancos y una fuente, podemos contemplar algunas plantas perennes, como la hierba callera (84) o la dodonea común (85). La poca necesidad de riego que tienen algunas de ellas (como la dodonea común) contrasta con las plantas que se encuentran un poco más adelante (86) (sombrerera, junco, hierba de la moneda, Calamagrostis x acutifolia), adaptadas a vivir en entornos húmedos como las riberas y las marismas.

Avanzando por el camino y bajando las escaleras de piedra que hay a mano derecha se llega al espacio que antiguamente había ocupado el polvorín Álvarez de Castro y, más recientmente, el Túnel del Terror de lo que había sido el parque de atracciones de Montjuïc. Del polvorín se conserva un muro de un metro de grueso y unos siete metros de altura que pertenecía a la fachada principal y donde actualmente puede verse un poema visual de Joan Brossa. El espacio acoge juegos musicales (unas palancas musicales y un balancín-teclado) que forman paret de una colección de instrumentos y aparatos sonoros experimentales repartidos a lo largo del recorrido: cojines musicales, rodetes musicales, teléfonos de madera...

La vegetación que se encuentra es principalmente mediterránea: nogal (87), plátanos (88), sombrereras (89), eulalias (90), fresno (91), roble pubescente (92) y milenramas (93) se suceden a lo largo del camino.

Un poco más adelante se llega a una explanada que acoge una escultura de bronce de homenaje al payaso, que había pertenecido al antiguo parque de atracciones (como las esculturas de Carmen Amaya, Charles Chaplin y Joaquim Blume, en el mismo jardín, pero fuera del itinerario) y una especie que florece durante todo el invierno, la Phylica ericoides (94).

En la parte final del recorrido se encuentran plantas de orígenes variados: Próximo Oriente (datilera (95)), Extremo Oriente (zoisia (96) y Persicaria amplexicaulis (97)), Europa (acebuche (98)) y América (ciprés de Monterrey (99)).

El tramo acaba en la puerta del jardín que hay en la calle dels Tarongers, frente a la puerta de acceso a los jardines de Mossèn Cinto Verdaguer, punto de inicio del siguiente tramo del recorrido.

Recomendaciones: 

Calzado adecuado para andar y cámara fotográfica. Ropa de recambio para los niños (por si se mojan o se ensucian jugando con los juegos de agua).